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sábado, 25 de septiembre de 2010

Sobre el respeto

Algunos le llaman tolerancia,  pero yo prefiero llamarle respeto.  Es,  esa capacidad que tenemos para comprender que todos somos diferentes.  Es,  aceptar a todas las personas como iguales sin que esas diferencias nos dividan.



El respeto incluye seguir las reglas,  no por temor a las consecuencias,  si no porque partimos del convencimiento de que están allí para promover la sana convivencia.  Es llevarnos bien sin ofender,  sin humillar, sin gritar y sin tratar de imponer nuestro punto de vista por sobre todas las cosas.

El respeto no debe confundirse con sumisión.  A veces,  se utiliza el respeto para pisotear pues se piensa que una persona te respeta si baja la cabeza en tu presencia y sigue tus órdenes sin protestar.  El respeto envuelve mirarnos de frente en igualdad, dejando ver el cariño y la amistad.  Es poder convivir juntos en armonía, donde cada persona es parte esencial e insustituible del equipo.

El respeto debe estar presente en todos los escenarios humanos.  La familia,  la escuela,  la comunidad,  el trabajo...  Es lo que aprendemos desde el pre-escolar cuando hacemos fila o compartimos los juguetes.  Es lo que ejercemos cuando escuchamos al profesor o practicamos un deporte.  Es lo que experimentamos cuando todas las personas tienen la oportunidad de colaborar en la ejecución de una tarea.

Acompáñanos a compartir el respeto.  Resuelve las discrepancias conversando y levanta tu frente para mirarnos a la cara y caminar juntos hacia una escuela mejor cada día.